Comienza el mes de Agosto y con él, muchos afortunados disfrutarán de la playa o la piscina. Pero incluso aunque tengas la “suerte” de permanecer en tu residencia habitual durante este mes, no hay que olvidar que la piel; el órgano más grande del cuerpo; sufre mucho con la exposición solar, especialmente durante los meses de verano.

Nos ponemos morenos como método de defensa del organismo que se protege de las radiaciones solares que inciden en nuestra piel. Reaccionamos generando más melanina para oscurecer la piel y así minimizar el efecto de la radiación.

RADIACIÓN UV

El sol emite varios tipos de radiaciones, entre ellas la radiación ultravioleta (UV) que es la que debemos tener en cuenta en este caso.

La radiación UV, según la longitud de onda (aunque no voy a meterme en esto por no liar el asunto) se clasifica en tres:

Rayos UV

  • Radiación UVA

Esta radiación incide con la misma intensidad durante todo el día.

Estas ondas afectan a las capas profundas de la dermis (capa interna de la piel, se encuentra entre la epidermis y la hipodermis).

Broncean inmediatamente pero sus efectos son poco duraderos.

Esta radiación penetra en la dermis causando cambios en ADN que pueden provocar cáncer de piel. También produce envejecimiento prematuro (arrugas, manchas, falta de elasticidad).

 

  • Radiación UVB

Solo nos llega un 10% aproximadamente, el resto se pierde en la capa de ozono. Estas radiaciones son más fuertes durante el verano y en las horas centrales del día (de 10:00 a 16:00 h)

Afecta a la epidermis (capa superficial de la piel).

Es la que produce en enrojecimiento de la piel (quemadura) en un primer momento y la que ayuda a mantener un bronceado prolongado.

Estas ondas también intervienen en la síntesis de la Vitamina D.

Hay que controlar la exposición ya que quema el tejido, provoca enrojecimiento, pero puede llegar a producir despellejamiento, ampollas, quemazón y dolor. Como si nos quemáramos directamente con un objeto, solo que al ser más lentamente no te das cuenta hasta que es demasiado tarde.

 

  • Radiación UVC

Esta no afecta a la piel ya que casi toda se pierde en la capa de ozono, así que por ahora, no debemos preocuparnos por ella (No sé qué pasará cuando nos quedemos sin capa de ozono)

 

La combinación de los rayos UVA y UVB son la principal causa de melanoma (Tipo de cáncer de piel que se forma en las células que producen melanina)

 

ELEGIR UN PROTECTOR SOLAR

 

Comprar un protector puede llegar a ser muy difícil con la gran oferta que hay en el mercado. Hay que fijarse en los siguientes datos.

 

  • PROTECCIÓN RAYOS UVB (FACTOR DE PROTECCIÓN SOLAR)

 

Se representa con las siglas SPF/FPS/IPS seguidas de un nº que es el que indica el valor de protección. Indica el nº de veces que el protector aumenta la capacidad de defensa natural de la piel frente al enrojecimiento. Protege de los rayos UVB.SPF

Ej: SPF30. Aumenta en 30 veces el tiempo de exposición que tu piel puede estar, de forma natural, bajo los rayos UVB sin enrojecerse.

 

Un filtro de 15 no protege la mitad que uno de 30. Un filtro solar con un SPF15 tiene la capacidad de filtrar el 94% de la radiación UVB. Un SPF30 puede filtrar el 97% de los rayos UVB.

Todos los protectores con índice superior a 50 se representan con 50+. No existen pruebas que demuestren que uno de 100 proteja más de uno de 60, parece que filtran la misma cantidad.

Hay varios fototipos de piel según su producción de melanina. Según la anefp para elegir correctamente el SFP debemos tener en cuenta la siguiente tabla.

Sin título
Podeís ver un documento completo de recomendaciones por la anefp pulsando aquí.

  • PROTECCIÓN RAYOS UVA

Cualquier buen protector incluirá la protección de rayos UVA. Buscadlo en el envase ya que sin ello solo protegerá de las quemaduras inmediatas pero no los daños producidos en las células de la dermis.

Para que incluya esta protección el producto debe indicar la palabra UVA o las siglas PA/PPD.

PA

Los protectores que especifican, protección de amplio espectro indican que protegen contra los rayus UVA y UVB

  • RESISTENCIA AL AGUA

Podemos encontrar productos resistente al agua (aguanta 2 inmersiones de 20 min) y muy resistente al agua, (para 4 inmersiones de 20 min).

Este año, en la marca shiseido, podemos encontrar la palabra ”wetforce”. Según indican, esta tecnología, potencia la protección en lugar de disminuirla bajo el agua.

 

  • OTRAS LEYENDAS

Además de las indicaciones para la protección de los rayos UV, al igual que el resto de cosméticos, pueden llevar otros componentes que mejoren la calidad del bronceado o de nuestra piel. Yo no los conozco todos pero puedo daros algunos ejemplos.

  • PROTECCION RAYOS IRA (Infrarrojos). Estos rayos penetran en la hipodermis.
  • ANTIOXIDANTES – Como la Vitamina A, C y E para evitar el envejecimiento
  • ALOE VERA – El aloe vera tiene múltiples funciones, aumenta la protección contra los rayos UV, es hidratante, cicatrizante…
  • SIN PARABENES, SILICONAS…
  • COLOR

protector4

 

  • TEXTURAS

Podemos encontrar muchos tipos de presentaciones para nuestro protector solar, en crema, gel, spray… Todos ellos, debidamente etiquetados, son válidos. Debemos elegir la textura según nuestras propias preferencias y teniendo en cuenta la zona a tratar.

Es recomendable tener un protector para zonas más sensibles como el rostro, cuello y escote y otro para el resto del cuerpo.

Los protectores en stick son perfectos para zonas pequeñas, cicatrices, labios…

Los protectores en los que indican que es para niños suelen blanquear, para saber si el protector está aplicado y bien extendido. Además suelen estar planteados para pieles más sensibles.

 

RECOMENDACIONES DE USO

  • El protector debe aplicarse entre 15-30 min antes de la exposición solar.
  • Debe aplicarse en toda la piel. Atención a zonas que se olvidan como las orejas, los labios, calvas, nuca, pies…
  • La cantidad adecuada en de 2g/cm2. Ej. Cara: Mitad de una cucharilla.
  • Utilizar sobre la piel seca.
  • Repetir su aplicación cada 2 horas y siempre que superes el tiempo de inmersión que indica tu protector. Ten especial cuidado en las horas centrales del día.
  • No aplicar protector solar a menores de 6 meses, por supuesto, tampoco exponerlos a los rayos solares.
  • Los rayos solares atraviesan las nubes, por lo que aunque el sol no se vea, la radiación está ahí, protégete.
  • Los protectores administrados vía oral son complementarios a los usados vía tópica, nunca sustitutivos.
  • La crema hidratante se aplica antes de la crema solar. Los filtros solares no se suman. Prevalece el aplicado en último lugar.
  • Utilizar protección extra como refugiarse en la sombra, gorros, gafas de sol…
  • No olvides que estos productos tienen fecha de caducidad.